Y ahora es cuando el tiempo y el mundo se para, cierras los ojos y vives de nuevo todos aquellos momentos de tu vida que te marcaron.
Segundos, minutos, horas, días, semanas, meses e incluso años que han significado para ti, mucho más de lo que pudiste imaginar, en el momento en el que los vivías.
Con el tiempo he aprendido que lo que pasó, pasó. No podemos cambiar nada de lo pasado y tampoco debemos arrepentirnos de nada de lo que hicimos, ya que si ocurrió, fue por algo.
Ahora, veo como mi vida pasa por delante, veo como mi pasado me pasa factura y veo que el presente hay que construirlo con sonrisas, alegrías y emociones para que en un futuro, esto que ahora es el presente, será el pasado, y que tengamos la oportunidad de recordarlo con una enorme sonrisa.
+ ¿Cuántas veces has pedido volver a aquel día que fue tan importante para ti?
+ ¿Cuántas veces habrás pensado que desearías borrar aquel día en el que tanto lloraste?
El pasado, te sirve de experiencia para el presente y el futuro. El pasado te hace llorar. El pasado te hace sonreír, el pasado te hace fuerte, el pasado hace que vuelvas a aquello que te hizo feliz y lo dejaste, el pasado hace que no vuelvas a cometer el mismo error, el pasado forma parte de tu vida.
Construye un presente que haga un futuro eterno.